Los caramelos Pez

Domingo, 1 Junio , 2008

Estábamos en el Carrefour haciendo la compra semanal cuando vi ese rack con los blísters de los muñecos de Piolín y Taz y tres paquetes de caramelos Pez.

Me acerqué a Daniel y le pregunté si quería uno. Escogió un Piolín con la base verde (su color favorito) y quiso abrirlo nada más tenerlo en la mano, así que cargué el muñeco con el paquete de caramelos sabor naranja y le enseñé como se sacaban… ¡Craso error!

El pasillo donde Daniel descubrió los caramelos Pez es el de las botella de leche (hacia la mitad del Carrefour de Cabrera de Mar), y donde acabó su contacto con ellos ese día es el de las botellas de agua, justamente en uno de los extremos del hipermercado. Y digo que terminó su contacto porque en ese intervalo de espacio/tiempo el amiguito se zampó los tres paquetes de caramelos (naranja-limón-fresa, por este orden) y pedía más.

Es una máquina, no los chupa sino que los mastica y le dura un paquete menos que a nosotros un Donut de Panrico. Irreversiblemente tendré que buscar recargas para que cada vez que vea esa cabeza de Piolín no me recuerde que “s’han acabat els carmels, no n’hi ha més”.

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