Hoy he tenido mis cinco minutos de fama.
Tras el entreno de Daniel hemos asistido, como socios de pleno derecho, a la asamblea general del Club Hoquei Mataró. Había “mala maror” entre algunos de los socios críticos con la directiva, y “fanatismo exhacerbado” por parte otros partidarios de la junta actual. Al final todo queda como estaba y después de la Final Four se decidirá el futuro de nuestro club. A toro pasado, como siempre se suelen hacer estas cosas.
La economía está mal, bastante mal, y las deudas son grandes hasta con personas privadas que han prestado dinero a la entidad para saldar deudas y cubrir presupuestos. Se debe una pasta y la decisión tomada de no pagar a nadie más “a modo de reducción de ficha y no de deuda pendiente” (presidente J. M. Spà dixit) ha evitado que se vaya más abajo una vez situados en números rojos.
El turno de ruegos y preguntas ha durado bastante y se han presentado muchas consultas y peticiones de aclaraciones que la junta ha tratado de explicar tan bien como ha podido/sabido (espectacular el lío de los 13.000€ a los que al restar 2.000€ se convertían en “solamente 9.000€” ante el estupor del representante de la familia que debía cobrarlos). Se ha criticado el trabajo del coordinador actual (muy criticable) pero no se ha podido decidir nada ya que la asamblea de hoy trataba únicamente temas económicos y no deportivos. Personalmente creo que son los delegados los que tendrían que hacerle la cama al coordinador, solamente ellos pueden (por lo que he visto hoy) quitarle la poltrona en la que está sentado porque si esperan que la directiva lo haga se les puede hacer de día.
Con tanta charla sobre la base del club, el planter de jugadores y la Escola me he he envalentonado y he levantado la mano pidiendo la palabra. Cuando me han dado el turno, he explicado la situación de la web del club que no se actualiza desde hace un año y por lo que alguien ha estado cobrando hasta hace poco. Al presidente se le ha quedado una cara de sorpresa tremenda cuando he explicado que la URL a la que apunta la web del club no es la actual de la Escola, y que el cambio se pidio en septiembre. Como colofón, he añadido que “eso también es parte de la imagen del club”. Añadiré que me ha llenado de orgullo que Sílvia, madre de un par de promesas del pre-benjamín, ha echado unas florecillas sobre mi trabajo en la web de la Escola d’hoquei.
Desde luego… La gente tratando de ver de quien es la culpa de que falte dinero en las arcas de la entidad o de la mala planificación deportiva, y yo hablando de una “simple” página web. Pues más me hubiera valido estarme calladito porque me temo que podría caerme encima un poco de trabajo. Ahora me siento tonto por haber hecho el comentario.
El Sr. Spà me ha dicho que desconocía ese hecho y que, evidentemente, se tendría que hacer algo al respecto. Además ha dejado caer que el club necesitaría que alguien se pudiera encargar de su web de forma seria y sin dejarles colgados. Y me miraba a mí. Y me ha pedido el teléfono.
Josep, un compañero de trabajo, me ha dicho “tienes que hacerte cargo y ayudar así al club”, a lo que mi esposa ha respondido la frase que habéis leído en el título de esta entrada.
En efecto, no pertenezco al club, solo soy un socio más, pero hoy me he sentido importante viendo que mi trabajo para la Escola se aprecia por parte de los padres y madres.
¿Me dirán algo sobre la web del club? Supongo que no porque me ha sonado al clásico “ya te llamaremos” y, además, ¡me he marchado sin darles mi número!
Acepto que no guste a muchos y no entiendo a los que, no gustándoles la novela gráfica original van a ver la película y luego dicen que no les ha gustado. De todas formas, creo que merece la pena verla para poder juzgar el trabajo de carcterización de Billy Crudup y Jackie Earle Haley (los más destacados a mi parecer). Quizá el maquillaje para envejecer a algunos actores (por ejemplo Carla Gugino) se pudiera mejorar, pero aún así resulta efectivo.