Hoy me he puesto melancólico y he recordado viejas canciones (casi con 20 años) que me encantaban. Evidentemente son todas del palo duro, así que si tenéis el estómago blando no os acerquéis. De todas formas, son baladas preciosas donde no siempre el amor vence y los protagonistas son felices.
Recuerdo que en 1990 me hablaron de una banda americana de hard rock que había publicado un disco llamado como ellos mismos, Skid Row, y me comentaron que su cantante, un tal Sebastian Bach (vaya nombrecito para un músico), tenía una voz portentosa. Por aquella época había una tienda de discos en la calle Sant Benet de Mataró donde vendía, sobretodo, hard rock y heavy, y allí encontré la cinta de cassette que estaba buscando. La puse en mi walkman y os prometo que me enganché con una canción:
La letra es preciosa, como habréis comprobado, y no trata sobre la típica pareja de enamorados sino sobre dos personas que no están juntas ya. Él la recuerda y añora los momentos que pasaron juntos. ¿Bonito? Para mí, precioso. Aún hoy me acuerdo de esta canción y su “I swear you’ll never be lonely” y recuerdo haberle dicho estas mismas palabra a Yosi. Además, Bas Bach está que se sale en este tema.
Otro gupo que me encantaba por aquella época era Poison y un tema de su disco “Open up and say… Ahh!” también se quedó grabado en mi memoria
Aquí tenéis la letra que trata una relación engañosa. Este tema lo compuso Bret Michaels tras llamar por teléfono a una stripper con la que mantenía una relación y escuchar de fondo la voz de otro hombre en la habitación donde ella estaba. En esta tampoco comen perdices.
Acabo (para no hacerme pesado) con Def Leppard, una banda británica maldita en cuanto a sus miembros se refiere ya que si el destino no había sido cruel dejando manco a su batería Rick Allen, decidió dejarles para siempre también sin el guitarrista Steve Clark . En 1987 publicaron un disco genial (al nivel del anterior, “Pyromania”, a pesar de las críticas) titulado “Hysteria” con temas míticos y del que me encantó el que le daba título
La letra es poco más que una súplica de alguien que pide a la otra persona que le corresponda. ¿Quién no se ha sentido así alguna vez? Yo reconozco que varias.
Como se puede ver, la frase “los grupos heavies son los que hacen las mejores baladas” no es del todo falsa, aunque no todas hablen de amores correspondidos.
Si os ha gustado, otro día, más.