Esta tarde he estado disfrutando de un DVD con un concierto grabado a finales de 1988 en la
mítica Zeleste (ahora Razzmatazz) de Barcelona. Se trataba de uno de los discos míticos en la discografía del rock español, un disco que no debería faltar en ninguna casa que disfrute del estilo macarra de la música. Se titula “¡A por ellos…! Que son pocos y cobardes.” y pertenece a la discografía de Loquillo y Trogloditas. En 2005 fue reeditado con el sonido remasterizado y acompañado de un DVD con algunos de los temas grabados los días 15 y 16 de diciembre del 88.
Recuerdo haber cantado a pleno pulmón muchas de las canciones durante las vacaciones de verano del año 1989 junto a mis amigos en Maçanet de la Selva acompañados de nuestro inseparable loro. Fueron buenos tiempos aquellos, momentos de diversión que ya no volverán pero que puedes guardar siempre en el baúl de lo buenos recuerdos y recuperar cuando te apetece o lo necesitas.
El tema que más me gustaba, quizá porque era el más cañero del disco (por lo menos en el que las guitaras sonaban más sucias), era uno de aquellos de Sabino Méndez que ahora no podré pinchar en la radio aunque quiera por ser políticamente incorrecto:
La letra es demoledora:
Yo la sentaba en mi regazo,
enloquecía sólo a su contacto.
La he conservado en la memoria.
Tal como estaba.
Siempre a mi lado.
Nunca me juró su amor
lo creía eterno yo.
Y ella me sonreía y
miraba hacia el mar.
Me emborrachaba entre sus brazos
ella nunca bebía, ni la vi llorando,
yo hubiera muerto por su risa.
Hubiera sido su feliz esclavo.
Qué dolor sucio y traidor
me envenena el corazón.
Sé que ella nunca enloqueció.
Jamás perdió el control.
Quiero verla bailar entre los muertos,
la cintura morena que me volvió loco,
llevo un velo de sangre en la mirada,
y un deseo en el alma,
que jamás la encuentre.
Sólo quiero que una vez
algo la haga conmover.
Que no la encuentre jamás
o sé que la mataré.
Por favor sólo quiero matarla.
A punta de navaja
Besándola una vez más.
Sobre este tema el propio Loquillo (ese carismático macarra capaz de actuar vestido con pantalón y zapatos negros de vestir y camiseta blanca de tirantes) ha dicho “Si no tocamos La mataré es porque antepongo el derecho a la vida a la libertad de expresión“. Es algo que muestra la evolución de nuestra sociedad, un tema que antes podía poner cachonda a más de una chica porque mostraba el dolor de un tipo ante una mujer que ha jugado con sus sentimientos, actualmente sería digno de una acusación de incitación a la violencia de género.
Es cierto, seguro que algún enfermo mental podría ver en esta letra la razón por la que esperar a su anterior pareja con una hoja afilada en la mano y atacarla tan pronto como la tuviera a la distancia adecuada. Ha ocurrido en otros lugares y con otras canciones (de esto saben bastante Black Sabbath, Metallica, o Marilyn Manson, por poner algún ejemplo).
Por mi parte, sigo viendo en esta canción una de las mejores de la historia de Loquillo y Trogloditas, un tema que me encanta y que, como ya he dicho antes, me autocensuraré para no poner en el programa. A pesar de que era la que quería poner esta semana.
Tendré que buscar otro tema, quizá “Ritmo de garaje“, porque “yo tuve una banda de rock’n'roll, Los Trogloditas”;)

Mando Parma Turbo



