Archivos para Julio, 2009

¿Una de vampiros? (Sesión de masoquismo)

Domingo, 19 Julio , 2009

A veces me apetece castigarme y decido hacer cosas que normalmente no haría. Una de las más sonadas fue “aprovechar el tiempo” y, mientras Yosi trabajaba en su turno en la pizzería, ir a ver The Blair Witch Project al cine. Como era de esperar me quería ir a los veinte minutos, pero no tenía nada mejor que hacer hasta una hora después y me quedé en el cine hasta el final.

Harto de escuchar alabanzas sobre una novela que no he leído pero sí criticado (no la novela en sí, sino todo el movimiento comercial/social que la ha rodeado), y cansado de ver a las jovencitas (supongo que algún jovencito también se habrá sentido atraído) pegadas a las pantallas planas del Alcampo del Mataró Park viendo el DVD de “Crepúsculo”, hoy le he propuesto a mi sufrida esposa visionar la adaptación de la novela homónima de Stephenie Meyer. Es lo que tiene disponer de televisión por cable, cuando no dan nada que te guste en ningún canal puedes ver alguna película por un módico precio (3€ en este caso) y pasar el rato.

Una vez hecho el disparate antes comentado, debo decír que suscribo totalmente las palabras de Ángel Martín cuando en el programa “Sé lo que hicísteis…” de La Sexta dijo que “todo el equipo se ha puesto de acuerdo para hacer una gran mierda”. Yo quizá no sería tan brusco, pero sí que puedo decir que no entiendo la razón de tanto fan.

Como historia de vampiros me parece MUY floja. El argumento se aguanta con pinzas basándose única y exclusivamente en la relación entre una tipa con cara de niñata prepotente que resulta ser la prota y un tipo maquillado como si perteneciera a la corte de Luis XIV, aquella época en la que la gente se empolvaba la cara de blanco mientras el cuello les quedaba con la tonalidad natural de su piel. Es decir, un maquillaje patético al que se une una tremendamente increible factura de efectos especiales donde destacan las carreras que se pegan por el campo los protagonistas así como la lucha con el vampiro malo de turno. Sencillamente dignas de Dragon Ball.

Otro punto a tener en cuenta es que no soporto la imagen del vampiro apesadumbrado. Este Edward Cullen parece tener un pesar constante porque se enamora de sopetón en plan flechazo irremediable de la tal Bella y teme no poder controlar el impulso de morderla y beber su sangre (de lo más normal en los vampiros, vamos). Ya no aguantaba cuando David Boreanaz ponía aquellas caras insufribles para representar el pesar que sentía Angel (el vampiro con alma) por no poder follarse a Buffy (interpretada por Sarah Michelle Gellar) ya que si lo hacía liberaba lo peor de sí, su parte mala. Era una de las cosas graciosas de Buffy, la cazavampiros, una serie con la que me divertí muchísimo en su momento.

Por lo demás, localizaciones muy verdes y bonitas, pero con lo único que me quedo es con la escena del partido de baseball

y los que me conocéis seguro que habéis dado con la clave: suena “Supermassive blackhole” de Muse.

Aquí los vampiros no tienen colmillos y los mordiscos son como los de los peques: con todos los dientes, con lo que dejan la huella dental allí donde dan el bocado. Además, el vampirismo “se contagia” con una especie de veneno que queda inyectado en el riego sanguíneo y acaba por convertir a la víctima. ¿Original? No, algo parecido ya se vio en Blade. También diferencian entre los buenos y los malos por lo que comen, los segundos beben de humanos y los primeros se declaran “vegetarianos” por alimentarse de animales (¡que intenten alimentarse chupando tallos de geranio!) aunque dicen que “es como alimentarse de tofu, te sacia pero no te llena”. Y para guinda del pastel, al sol los vampiros brillan como si tuvieran “la piel hecha de diamantes”. ¡Un vampiro al sol se tiene que quemar, coño!

Hay más cosas, pero este post ya está quedando muy largo. Puede que me martirice otra vez y vea la segunda parte para ver si mejora pues parece ser que los directores van a ser diferentes en cada película. Solo espero que a la autora le de por cortar la serie porque parece que va a publicar un quinto libro…

…por ahora el “Twilight” que me gusta es este.

“¡Tú eres el amigo de César!”

Miércoles, 15 Julio , 2009

Ayer por la tarde Mataró Ràdio inauguró las nuevas instalaciones destinadas a la redacción de informativos y el nuevo estudio. Asistieron las máximas autoridades tanto de la emisora como del consistorio y también todos los equipos de los programas a los que nos fue posible estar presentes.
Tras los parlamentos de rigor se inició el, también de rigor, aperitivo-merienda que consistió en canapés fríos tanto dulces como salados y bebidas varias, entre ellas cava pero era Canals & Nubiola y yo desde que fuimos a Sant Sadurní me he negado a beber otro cava que no sea el Llopart (Integral brut nature para más señas).
Estando allí vi a la gente del Col·lectiu de Músics del Maresme y les saludé. Primero vi a Yolanda (nada que ver con la amantísima esposa de Roger), a quien habíamos estado escuchando como voz de Osaka hacía dos sábados, y al principio no me reconoció pero cuando le dije quien era y que estuvimos en la actuación ella contestó “¡Vale! ¡Tú eres el amigo de César!”. Es la primera vez que alguien me identifica así.
César es un tipo peculiar, quizá porque es gallego o quizá porque usa el ser gallego como excusa para ser así.
Le conocimos aún no hace dos años por medio de Roger, quien nos dijo que tenía un compañero de trabajo que estaba buscando piso de alquiler en Mataró porque trabajaba en la empresa Procter & Gamble (conocida ancestralmente en mi pueblo como “El Ariel”). César sigue trabajando ahí y encontró el piso que buscaba (un bajo con patio y todo) a un precio más que asequible.
Desde entonces se puede decir que nos hemos relacionado bastante, tanto con otra gente como con él solo. A Daniel le encanta jugar con César y creo que a nuestro amigo también le gusta compartir ratos con el Peque (él siempre ha dicho que ambos tienen la misma edad mental), y mucho más desde que tiene a su gata Meiga.
César es de esas personas que no te deja frío. O te cae bien, o no. Simple y llanamente. Por su parte, él es de aquellas personas que se esfuerza por hacer que los demás se sientan bien y que siempre está dispuesto a echarte una mano. Es un tipo jovial aunque a veces, él solo y sin motivo aparente, se acabe rayando y se marche de donde esté el grupo sin dar demasiadas explicaciones, aunque la mayor causa de que mi amigo gallego se marche a su casa con prisa es el fútbol, y en especial el Barça. Su afición culé es superior incluso a una cena. No es que deje de cenar, es que cena viendo el partido o se va antes de que empiece para verlo mientras cena. Por lo menos los resultados no le afectan y si el partido ha sido por la tarde viene a cenar sin estar de mal humor, cosa que muchos culés no hacen.
Sufre una especie de “síndrome de Diógenes informático” que le lleva a almacenar en casa todo tipo de piezas y componentes de ordenador, y yo se lo agradezco porque gracias a eso Yosi y yo disfrutamos de dos portátiles que recompuso a base de retales de otros ordenadores. También gracias a él y a Roger tenemos en casa un ordenador de sobremesa potentillo que me permitira algún día jugar a “Neverwinter Nights II”, un juego que compré hace un par de años y que no he podido aún empezar porque los equipos de casa no cumplían los requisitos mínimos (si se optimizaran los juegos como antes, con menos equipo se jugaría mucho mejor).
César es un tipo peculiar, con sus cosas buenas y sus cosas menos buenas, con sus ratos soportables y sus momentos insufribles, y también con sus manías, pero ¿quién no las tiene? Le considero un buen amigo, así que cuando Yolanda me dijo “¡Vale! ¡Tú eres el amigo de César!” yo le contesté “Exacto, soy el amigo de César” y me quedé tan pancho.
Porque según la propiedad simétrica de las relaciones matemáticas si César es mi amigo, yo soy amigo de César. ¿No?

Año X

Lunes, 13 Julio , 2009

Corre el mes de julio de 1999. La humanidad se va a extinguir en breve, el fin del mundo está en ciernes pero pocos son los que lo creen porque no es la primera vez que se anuncia que el día del jucio final se acerca.

Hay quien piensa que el llamado “efecto 2000” en los ordenadores va a acabar con la informática y todo lo que de ella dependa. Hace calor, lo cual es lógico dadas las fechas, y algunos lo achacan al calentamiento global que sufre el planeta desde hace años.

Económicamente parece que se acerca la moneda única europea definitiva, y por todas partes te regalan conversores de pesetas a euros para evitar andar haciendo las multiplicaciones por 6 de forma mental o para que veas, con el tiempo, el timo del que serás víctima.

En el cine, Bruce Willis y Denzel Washington comparten cartel en la infame “Estado de sitio” y las noticias sobre la adaptación definitiva al cine de la obra maestra de Tolkien son cada vez más detalladas. Por la radio sigue sonando la llamada música “dance” que llena las discotecas con temas de Lighthouse Family o Dido, por poner un par de ejemplos.

Por aquella época recupero la música heavy (había estado apartado de ella por un espacio de casi cinco años) y la guantera de mi coche rebosaba con Iron Maiden, Metallica, o unos recién descubiertos Rhapsody o los maestros Dream Theater. Hago mis primeros pinitos escuchando black metal por medio de gente como Cradle of Filth, Dimmu Borgir, o Covenant y me convierto en el presidente del club de fans del ex-cantante de Marillion, el vocalista escocés Fish, con quien entablo una entrañable amistad y con quien me he citado en Haddington (Scotland) a finales de agosto junto con mi amigo Roger.

Poco antes del verano un amigo me presenta a alguien con quien hago buenas migas, y una buena amiga hace migas conmigo en Puerto de Sagunto. La UPC me “invita” a desvincularme de los estudios que curso por el bajo rendimiento ofrecido (no se puede trabajar y estudiar y rendir a tope en los dos campos, por lo menos yo no puedo).

Salto en el tiempo.

Julio del año 2009. La vida ha cambiado algo pero el hombre sigue sin hacer viajes espaciales y los coches todavía no vuelan. Las ciudades no están encerradas dentro de una cúpula de cristal (la contaminación acabaría con su población en alguna de ellas si así fuera) y las personas no visten con trajes sintéticos de color plateado ni van peinadas de forma estrafalaria (no todas, vamos).

Sigo escuchando a Iron Maiden, Metallica o Dream Theater (todos ellos acaban de publicar disco nuevo hace pocos meses) y en la radio la música “dance” a dado paso a montones de vocalistas negros y negras (sin ánimo de ser despectivo, no es un comentario racista) que bailan y se contonean al ritmo de sus canciones, y también a algunos blancos (tampoco hay intención racista en este adjetivo) que intentan parecerse a los cantantes negros sin llegar a tener demasiado éxito a mi entender. Michael Jackson fue enterrado la semana pasada, pero casi nadie se acuerda ya porque ahora lo importante es saber qué equipo gasta más en fichajes para la próxima temporada de fútbol.

En el cine las películas de animación están al mismo nivel que las de actores reales (algunas incluso por encima) y ahora están de moda las películas de superhéroes de cómic (Hulk, Batman, Iron Man, Spiderman… solo faltan Madelman y Geyperman, aunque en breve se estrenará G. I. Joe que se les parecen bastante).

El calentamiento global sigue su curso y el mundo está acabándose aunque no de forma tan súbita como profetizaban algunos hace diez años. Hay especies en vías de extinción y los grandes glaciares se derriten pero los países siguen apostando por las grandes industrias que llenan las arcas de los estados para mayor escarnio de los activistas ecológicos. Los “expertos” dicen ahora que el fin del mundo será en 2012.

Mi amigo Roger se casó hace un mes con mi amiga Yolanda, y otra amiga, la del Puerto de Sagunto, por fin se casó con Juanjo. Por mi casa corretea un pequeño terremoto de cuatro años capaz de acabar con el mundo él solito, y cada noche me acuesto junto a aquella amiga con la que tan buenas migas hice hace diez años y sin la que ahora no podría estar.

Han pasado diez años, pero no me lo parece.

Escena Horrock

Jueves, 9 Julio , 2009

Llegamos sobre las 20:30 a la emisora con los invitados (Sergio, el cantante de 69 Válvulas y Raul el bajista, junto con la novia de este último) y nos encontramos con un espectacular lío: estaban cambiando las mesas de control de los estudios y el equipo del programa que va antes que nosotros estaba emitiendo desde el estudio pequeño, donde normalmente grabamos nosotros. Parecía que todo estaría listo para las 21h pero estaba claro que con una mesa digital que yo no había visto en mi vida no podía ponerme a hacer yo de técnico.

Los preparativos iban a buen ritmo y nos dijeron que, efectivamente, nuestro programa se emitiría desde el estudio grande por lo que seríamos los primeros en usar el nuevo material. Yo ya había hablado con Samuel para que él nos hiciera de técnico, así podría estar dentro del estudio junto a los invitados y Piska. También le comenté a Pere, otro de los técnicos (ayer estaban todos allí, incluso Ivan Llensa que empieza su turno a las 6 de la mañana con el programa despertador de COM Ràdio) que nuestro clásico iba a ser un tema que a él le encantaba, “No one knows” de Queens Of The Stone Age, y que se lo íbamos a dedicar. Pere, sin ningún tipo de duda, decidió que sería el quien contralaría la entrada y el primer tema del programa. Y así lo hizo.

Fue en ese momento, cuando empezó el programa, cuando me di cuenta de que no iba a salir bien del todo. Yo estaba en el estudio sin posibilidad alguna de ver los tiempos de los temas, no podía decidir si hablaba o no, y además los auriculares sonaban de pena y no distinguía cuando estaba el micrófono abierto de cuando no. Decidí que durante la entrevista no iba a usar los cascos para nada.

Samuel tomó los mandos a partir del segundo tema (una de las peticiones que nos habían hecho) y yo me di cuenta de que me faltaba frescura al hablar. Me sentía agarrotado porque no dominaba la situación, no dependía de mí y solamente podía ir diciéndole por línea interna al técnico “ábreme el micro” o avisarle de cuando se hacía un cambio sobre el guión planificado.

Entonces Hammerfall volvió a sonar después de acabar su canción(¿estaría puesto el modo “continue” en lugar del “single” en reproductor?) mientras yo me dedicaba a corregir el nombre del oyente que nos había pedido la canción (le llamé Pau en lugar de Pol).

Por fin entró la música de 69 Válvulas. Escuchamos un tema y luego charlamos. Creo que quedó bastante frío porque me daba la impresión de que la música de fondo apenas se oía. Al grupo también pareció acabársele la cuerda al poco de empezar y antes de que se repitieran decidí acortar la entrevista y seguir con la música (a partir de ahora el tiempo que dedicaré a los grupos será menor o me quedaré sin tiempo para el programa). El reproductor de CD decidió que estaba cansado de esperar y soltó el tema de Chickenfoot antes e tiempo. Sam no entendía lo que estaba pasando pero reaccionó rápidamente parándolo y dejando terminar el último tema del grupo invitado. Entonces soltó la cuña que tocaba y entró la canción de Chickenfoot… pero no la que tocaba. Hice señas a Samuel para indicarle que no era la planificada, tenía que sonar la tercera del disco y estaba sonando la primera. Hizo un fade out y volvió a poner el tema… pero tampoco era el que tocaba. Se había acercado un poco más y estaba pinchando la segunda. Por fin, corrigió y pinchó la que tenía que haber sonado desde el principio. Traté de quitarle importancia por antena, pero su “voy a cortarme las venas” por línea interna me indicó que él también estaba nervioso.

Stryper y Europe nos llevaron hasta el último tema del programa, pero no se enlazó bien y Samuel me hizo señas de que hablara para que no quedara el famoso “blanco de cojones” (Joan dixit). No reaccioné a tiempo y un par de segundos se nos escaparon antes de que sonara Mastodon.

Faltaban algo más de dos minutos y medio para las 22h cuando empezó a sonar nuestra sintonía de salida, con lo que el programa se terminó 34 segundos antes de lo que debería, pero me habían pedido poder probar la conexión con COM Ràdio antes del cambio a las diez de la noche y tal como había ido la noche no me podía negar.

La inclusión del chat en nuestra página web no ha sido tan buena idea (por el momento) pues la falta de usuarios ha demostrado que o bien nuestra audiencia no es aficionada a las charlas on-line (¿quién se creería eso?) o bien, y yo me inclino más por esto, no tenemos audiencia.

El de ayer fue uno de los peores programa de Escena Rock a mi modo de ver. Se me escapó completamente de las manos no quiero que vuelva a pasar. Ya hablé con Samuel sobre que tengo que aprender cómo funciona la mesa para volver a hacer el self al que estamos acostumbrados.

La conclusión final de todo esto la saco de una entrevista a Andreu Buenafuente que vi hace poco: “Cuando sale todo mal pienso ‘es igual, mañana hay programa’”. En mi caso será el miércoles.

Músicas

Jueves, 9 Julio , 2009

El pasado fin de semana fue bastante musical para lo que estamos acostumbrados.

Empezamos el viernes asistiendo al concierto que nuestros amiguetes los Bestwishes realizaron dentro de las fiestas del barrio de Molins, una fiesta más que no hace sino confirmar lo que ya dije en Mayo: seremos el único barrio sin fiesta en 2009. ¡Menuda panda de inútiles los que quisieron presionar al Ajuntament! “Hay que plantarles cara para que te respeten y te hagan caso”, me decía uno de los miembros de la Comissió de Festes, y así nos ha ido. Este año se recordará como “el año en que la Associació de Veïns de Via Europa-Nou Parc Central cumplió 10 años y se quedó sin festa dek barri por la estupidez de unos cuantos”. Mejor dejo el tema porque me enciendo…

A lo que íbamos. Ruben, Joan, Roger, y Vicente nos lo hicieron pasar bien durante los 90 minutos que duró su acidentada actuación, y supieron sobreponerse al mal sonido inicial (los monitores no sonaban y ellos no se oían), la ambulancia que atravesó el paseo (un coche había pisado el pie de una niña en un paso de peatones situado detrás del escenario), el correfoc que acabó justo en el extremo opuesto del paseo y, por último, el apagón general de corriente en medio del tema “Martita es vegetariana”.

Viendo como superaron todos estos escollos creo que ya se puede decir que están preparados para, como dice Rubén, hacer un concierto en el Sant Jordi invitando a a los fans a cerveza y jamón.

En un par de semanas tendremos la suerte de que nos acompañen en el estudio tocando en acústico.

El sábado tampoco estuvo mal, por la mañana más o menos relax, playa por la tarde y más música por la noche.

Esta vez el concierto era aún más cerca de casa, en el patio del CEIP Antonio Machado, justo al final de la calle de arriba. Habían dispuesto unas mesas junto al escenario en plan music-bar, y en una barra podían comprarse bebidas.

El primer grupo al que vimos me sorprendió gratamente. Se llaman Osaka y es un trío que toca un pop electrónico con mucha calidad. La voz de la vocalista quizá suena muy grave en algunas ocasiones, pero se adapta a las melodías que añaden tanto el guitarrista como el DJ que se encarga de hacer sonar las bases electrónicas. Todo un descubrimiento que reconozco que fue agradable y relajante. Añadimos a esto que Yolanda, la cantante, resulta ser compañera de trabajo de nuestro amigo César, así que el descubrimiento acabó por ser doble.

A continuación, acusando ya el cansancio por haber estado todo el día en marcha con Daniel, asistimos a la actuación de CPX trio, un ensemble jazzístico que suenan verdaderamente bien utilizando tan solo el piano, la batería y un contrabajo (aunque el pianista nos tratara de lerdos llamándolo “violín gigante”). Escuchamos un par de canciones y, viendo que el desgaste físico del día empezaba a hacer mella, nos fuimos a casa.

De todo esto saco dos consejos:

  1. S i estáis cansados no vayáis a ver un concierto de jazz donde el pianista os hable en plan “esto es lo que hacemos y si no os gusta nos da igual porque será que no entendéis de esto”, y
  2. Osaka molan, quizá con un poco más de experiencia sobre las tablas podrían estar en un Sonar haciendo un buen chill-out.

Suerte diversa.

Domingo, 5 Julio , 2009

El truco está en adaptarse, eso ya se sabe, así que hemos pasado de grabar los viernes a las 7 de la tarde, a emitir en directo los miércoles a las 9 de la noche y no ha ido mal como pudísteis/podéis comprobar.

La ligera interrupción provocada por el lector de cd que dejó de reproducir el tema que estaba sonando fue hábilmente solucionada por Samuel, el técnico de Mataró Ràdio que estaba conmigo por surgía algún problema. Su rapidez en lanzar los saludos de las bandas fue de agradecer para evitar que se produjera el famoso “blanco de cojones” (Joan dixit).

Algo que sí hay que mejorar es la cantidad de cuñas que tenemos para lanzar en el programa, hay que buscar voces que quieren grabar promos. ¿Alguien se anima?

Otra cosa buena que ha sucedido esta semana es la obtención por parte de Escena Rock de una acreditación de prensa para el festival Sonisphere del próximo 11 de julio en Barcelona (ese con Metallica, Slipknot, Mastodon, Lamb of God, Gojira, Soziedad Alcoholica, y The Eyes). Lo sorpresivo fue que no hemos conseguid la acreditación para el programa de radio sino para la web, con lo que no seré yo quien vaya al festival sino Piska. Ya tiene el premio que yo andaba buscando para agradecer su buen hacer durante toda la temporada.

Si soy sincero, al festival me interesaba ir para ver a Metallica, uno de esos grupos que sigues desde pequeñajo pero al que nunca he visto en concierto. El resto de bandas se salen un poco de mi estilo porque rozan más el chándal-metal que lo que a a mí me gusta, además a Gojira ya les vi telonear a In Flames el otoño pasado, y S. A. nunca fueron santos de mi devoción. En cuanto a The Eyes, no les conozco y creo que tampoco les conoceré demasiado pronto a menos que la productora haga algo al respecto.

Este fin de semana voy a ver si me curro las cuñas y las promos, ¡que para algo las grabamos el viernes!