Hace un par de años (¡joder! ¡cómo pasa el tiempo!) escribí una entrada sobre la importancia de la letra en las canciones centrándome en algunas baladas heavies que no hablaban precisamente de amor correspondido.

Como ya he comentado por aquí, últimamente me paso mucho rato escuchando música y he vuelto a poner atención a lo que dicen algunas de las letras, como si se tratara de un ejercicio clásico de clase de inglés de instituto. Como el movimiento se demuestra andando, voy al lío.

En 1987 Def Leppard (sí, otra vez hablo de ellos, ¿algo en contra?) publicaron el fantástico “Hysteria” que incluía este gran tema titulado “Animal”:

A pesar de lo que puedan parecer las bucólicas imágenes del vídeo, la letra de este tema habla de un conquistador que tiene claro que conseguirá a la tía que persigue y, no contento con ello, hará que se enamore de él sin caer en las redes de ella. Una especie de Vizconde de Valmont de “Las amistades peligrosas” pero sin apostarse nada con Glenn Close, aunque deja claro que va a cazarla sin piedad.

Otro de los temas que llama la atención en cuanto a su letra es “Dynamite” de Scorpions:

Con versos como:

“Eat your meat until you’re breathless
Twirl your hips around
I’m gonna break my neck tonight
I’ll get you off the ground”

y otros del estilo “te voy a meter de todo menos miedo”, este tema estaba dentro del álbum “Blackout” (1982) y yo lo descubrí en el directo que publicaron tras la gira mundial y que se recogía en el “World Wide Live” que me regalaron mis padres a los 13 años (¡mi primer doble cassette heavy!). En aquel momento la letra me pasó desapercibida, pero luego… >o)

Igual que la otra vez, terminaré con un tercer tema. Esta canción es quizá la que tenga el título más obvio de las tres. También estaba dentro del disco “con tías feas en la portada” como definió mi madre el “Look what the cat dragged in” (1986) de Poison (realmente la imagen glam de estos cuatro bichos en el disco es para verla). La canción de la que hablo es “Talk dirty to me”:

Quizá la letra no sea tan salvaje como la anterior, pero deja muy claro que lo que anda buscando el protagonista es el lugar donde retozar, porque la compañía ya la lleva puesta y dispuesta.

En fin, con estas tres canciones solamente quería recordar un poco la Old School que vamos revisitando algunos por Twitter cada viernes y dejar claro que cuando vas más salido/salida que el rabo de una sartén, un poco de rock y una buena pareja son de lo más adecuado para darse unos empujones y sudar… ¡sobretodo en verano!

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