Ha llegado el momento en que terminan las clases y los exámenes, las temporadas radiofónicas, etc… y la gente se prepara para disfrutar de sus vacaciones.

Por mi parte confieso que también empieza una nueva etapa. He dejado atrás el lastre en el que se había convertido la radio y me siento mejor, sin obligación alguna hacia nadie ni nada y con total disposición de mi tiempo. La gente del Cirera Rock quiere que retransmita el concurso cuando llegue Septiembre pero ahora mismo mi respuesta no sería otra que “No, paso de radio”. He acabado muy quemado por hacer el programa en casi en solitario durante tres temporadas, y también por algunas actitudes poco profesionales que han aparecido durante el último mes. Todo esto me lleva a desear con toda mi alma alejarme de los micrófonos durante un tiempo más que indefinido.

Todavía no estoy de vacaciones ni lo estaré hasta el 29 de Agosto, pero dentro de cinco días me encontraré metido en pleno incio de las fiestas de mi pueblo/ciudad, Les Santes, algo que casi todos los mataronins amamos con locura y que llega a dividir nuestro tiempo durante el año: aquí las cosas se hacen “abans de Santes” o “després de Santes”. Y es que nuestra fiesta mayor, aún sin tener el renombre de otras, también han sido declaradas patrimonio cultural y hacen que entre el 25 y el 29 de Julio las penas sean más pequeñas y las alegrías muchas más. Esa es una de las razones por las que merece la pena dedicar una semana de tus vacaciones a disfrutarlas.

Siendo sicero al 100% debo decir que llegaré al descanso estival con las fuerzas justas y bastante renqueante, si fuera un coche se podría decir que ando marcando reserva y con pocos litros ya en el depósito. Este año necesito las vacaciones más que un monje una Bibilia porque he tenido mucho desgaste en muchos y diversos campos. Por suerte, algunos se están resolviendo poco a poco, y otros podrían tomar un aire bastante alentador solo con dejar pasar un poco más de tiempo. Otros ya no tienen solución y aprendo a vivir con ellos. Con todo, parece que lo que empezó roto se va apedazando lentamente, aunque muy lentamente.

Tengo mucho que hacer este verano: desvirtualizar a gente (això va per tu, @QuimMitjans), seguir comiéndole el coco a mi Jiminy Cricket (Pepito Grillo) particular  (sí, sí, @RedAleGirl, para tí también hay), conseguir darle el empujón definitivo al jardín en el que me ha metido mi buen amigo Félix (@jacosw) Pero sobretodo quiero disfrutar de Daniel y de Yosi una vez me he quitado de encima buena parte de los pesos que me frenaban. Este verano toca volver a la Vall de Sant Daniel (Girona), visitar el Museu del Ferrocarril en Vilanova i la Geltrú, y ver alguna que otra cosilla más junto con los míos.

Pienso aplicar el carpe diem tanto como pueda y, seguro que con el apoyo que estoy recibiendo por parte de los nombrados y algunos que no salen aquí pero saben quien son, este será un gran verano.

En breve más cosas, por hoy ya he hablado mucho y no quiero que ocurra como en el cuento de la “La Lechera” de Samaniego.

Por ahora, lo único que es seguro es que hay que celebrar que…

… ¡y mañana ya se verá!

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