El título de esta entrada corresponde a una frase que el actor Patrick Swayze pronunciaba en la película por la que mucha gente de mi generación (en especial de la grada femenina) le recordará: “Dirty dancing”.
Swayze ha dejado hoy el mundo de los vivos tras luchar durante algo más de un año contra esa lacra que está acabando a dentelladas con la humanidad, el cáncer. En su caso se trató de un cáncer de páncreas (sí, el mismo que se llevó por delante a Rocío Jurado) y ya hubo rumores hace meses de que estaba en etado crítico. Rumores que él mismo desmintió pero que hoy se han transformado en la confirmación de la noticia de su muerte.
Como he leío por ahí, no era el más guapo ni el mejor actor pero hizo grandes interpretaciones más allá de la que todos recuerdan en “Ghost” o la ya nombrada película del bailecito, films más o menos importantes que él enriqueció con su presencia y que no deben caer en el olvido. Títulos como “The Outsiders (Rebeldes)” de Coppola donde compartió cartel con las grandes promesas de la época: Rob Lowe, Tom Cruise, Ralph Macchio, Emilio Estevez, o C. Thomas Howell, o “Point Break (Le llaman Bodhi)” donde compartió planos con Keanu Reeves, además de su gran papel televisivo en “Norte y Sur”. Una enorme filmografía que podéis comprobar aquí para ver que participó en muchas de las películas de no se recuerdan hasta que aparece en pantalla y sueltas esa conocida frase: “¡Coño! ¿También sali aquí Patrick Swayze?”.
Nunca fui fan suyo ni me gustó en exceso (esas son mi mujer y mi suegra), pero su muerte me toca porque es el primero de los actores que me suena cercano hasta ahora. Es alguien que recuerdo conscientemente, que no me suena a alguien que mis padres tenían como un mito sino un actor que me pilló en plena adolescencia. Alguien que vi en portadas de SuperPop (¡Acabo de flipar encontrando el link! ¡Se sigue publicando! ¡Acojonante!) y en pósters en las paredes de las habitaciones de mis primas. Un actor de mi generación, no por nacimiento sino por la fecha de sus películas.
Descanse en paz, Patrick Swayze. Un hombre que, a pesar de estar en la vorágine de Hollywood, vivió su vida con su chica de toda la vida.